"Lalaland" me recuerda en extremo a ciertas experiencias lisérgicas y psicodélicas, y en otra medida a otras actitudes meditativas o casi meditativas*. Por lo que veo en los comentarios de este vídeo no soy la única y me da un poco que pensar.
En el ámbito de las artes (en mi caso con el análisis visual para el dibujo), ciertamente, el suave balanceo hacia el hemisferio derecho, si se da, trae consigo una alteración
automática de ciertos grados de la percepción. Supongo que depende del grado de curiosidad o capacidad de cada uno transferir esta pequeña experiencia a otros niveles de la vida.
También tengo entendido, aunque no documentado, que el acto de la improvisación tiene que ver con la capacidad de alternancia de hemisferios, a través del cuerpo calloso. Pero no sé si tiene que ver con ambos hemisferios, el cuerpo calloso o con algún tipo de desarrollo particular del mismo.
Por otra parte, las charlas TED no tienen desperdicio.
*(Aldous Huxley escribió en La Isla o en Las puertas de la percepción que uno día a día se trabaja la meditación igual que la alimentación: uno se lo guisa, uno se lo come. Sin excesos, sin mas causa que la necesidad. Pero a veces sin embargo no estaba de más recurrir a una experiencia mística imbuida con ciertos alucinógenos, tal como eventualmente nos permitimos banquetes en los cuales ni cocinamos nosotros, ni nos planteamos los límites de la cotidianidad. )
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